Un equipo con un final de temporada desastroso, acaba con la ilusion de nuevos proyectos, nuevas espectativas en sus nuevos equipos, desilusion para algunos que abandonaran el club y sus ilusiones de juego, y en espera de que recapaciten y vuelvan pronto a practicar este deporte o el que más les apetezca, no se deben de abandonar los sueños de niño, que luego de mayores añoraremos todos.
Animos para la próxima temporada y un fuerte abrazo de parte de Christian Montero a todos los amigos que pronto volveremos a ver.